Intercesión de octubre

"Hermanos, deseo de todo mi corazón y rezo por ellos a Dios para que obtenienen la salvación." (Rom 10,1)

En este décimo tercer mes de la intercesión, continuando con nuestro grito pela misericordia de Dios en las intenciones de oración universal de la Iglesia, queremos dedicar este mes a declararse piedad para el pueblo de Israel y de todos los fieles de la religión judía, al igual que St. Paul, en Rom 10,1.

Los Padres del Concilio Vaticano II profundizaron y clarificaron la relación entre el pueblo de Dios, Israel y la Iglesia, nuevo pueblo de Dios en Jesucristo. En la investigación de su propia identidad, la Iglesia reconoce que es hija de Abraham por la fe, recibiendo el pueblo de Israel como el "acebuche" injertados en "interno de oliva" su riqueza de salvación, porque " A ellos pertenecen a la adopción como hijos, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas y también los patriarcas. De ellos es que descienden, según la carne, Cristo "(Rom 9.4 a 5).

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Intercesión de septiembre

"Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hasta mí" (Jn 12,32)

En este duodécimo mes de intercesión, somos involucrados por la palabra de Jesús a los griegos que querían conocé-lo (Jn 12,20-36). Con motivo de la Pascua judía, aquellá que sería la última Pascua de Jesús, muchos fieles apareceran a Jerusalén. Entre ellos, además de los Judios palestinos (Judea y Galilea) y de los de la diáspora (otras regiones del mundo), había personas de origen no judío. Entre ellas, algunas fueron convertidas al judaísmo (prosélitos) y otras, sólo partidarios (temerosas a Dios). Estos dos últimos grupos fueron llamados con el nombre genérico de "Greek" (Jn 20,20).

Según dice el Evangelio de Juan, las personas de origen griega también querían conocer a Jesús, su fama se había extendido, y así se le preguntó a Felipe y Andrés, quizás por alguna afinidad cultural (ambos tenían nombres griegos). En respuesta a solicitud, Jesús declaró que a su "hora" había llegado, como una semilla, que sólo produce el fruto se muere en la tierra, así também Jesús había de glorificar al Padre por su muerte en la cruz. Esta declaración fue acompañada por la invitación a todos los oyentes: "si alguien quiere servirme, que me siga.". Deste modo, Jesús nos dice que para conocé-lo realmente, no és suficiente el interés intelectual, la curiosidad o una reunión de vez en cuando, pero debe seguir hasta el final e seentir con él la experiencia de "muerte en la cruz."

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